Este 21 de diciembre nuestra eterna Giselle hubiese cumplido su siglo de vida. El pasado año nos dejó físicamente, pero su legado acompaña al Ballet Nacional de Cuba y toda la cultura cubana. Las excepcionales dotes danzarias de Alicia Alonso no solo quedaron grabadas en la memoria de aquellos que tuvieron el privilegio de verla bailar, sino también, y afortunadamente, en el séptimo arte cubano.