'Todo parece indicar que esta va a ser la temporada del esquí de montaña. Con los remontes parados hasta después de Navidad, y la meteorología empeñada en dejarnos nieve constantemente este otoño, no serán pocos los que se decidirán por probar esta modalidad que nos permite disfrutar de la montaña de otra manera. A nuestro aire, sin masificaciones, y disfrutando más de la subida que de la bajada.
Y esa es precisamente la gran diferencia entre la modalidad alpina y la de montaña. Si en una lo que más buscamos es la mejor bajada, en la otra es esa subida ideal que nos permita descubrir al mismo tiempo nuevos lugares, esos donde los remontes no llegan y donde el silencio total se mezcla con el crujir de la nieve bajo nuestros pies. Y por supuesto, poder encontrar esa pala virgen que nadie h...'