En 2006, Israel tuvo tres oportunidades para acabar con la vida de Hasán Nasralá y en las tres fracasó. Desde entonces, el líder del Partido de Dios evitó aparecer en público –si lo hacía era a través de sus discursos televisados–, sus movimientos estaban restringidos y el círculo de personas con las que se relacionaba era mínimo. También desde ese momento, Israel ha estado planeando cómo acabar con el líder de Hizbolá. «Desde hace 18 años, con la segunda guerra en Líbano, Israel se ha estado preparando para este momento», cuenta por teléfono Amir Avivi, general retirado de la Brigada israelí de las FDI. La Operación Nuevo Orden, como se bautizó la maniobra, acabó con éxito y Nasralá, así como...
Ver Más