El PSV se llevó un jarro de agua fría con su empate a un gol ante el Sporting, que marcó en el minuto 86 en la única ocasión del equipo portugués. Los holandeses dominaron siempre pero perdonaron demasiado y se vieron sorprendidos en el tramo final en este duelo directo que acabó en tablas. Mereció más el PSV, que aún no ha ganado en casa y que hizo un partido sólido y serio y se lleva un empate que sabe a poco para acabar cediendo un punto. Los goles de
Schouten y Daniel Bragança decidieron.
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