Una temporada más, ni los jugadores del Real Madrid ni su técnico atienden a los medios de comunicación después de los partidos. No es nada nuevo. Forma parte del boicot mediático del club blanco a La Liga, debido a la eterna guerra interna entre
Javier Tebas y
Florentino Pérez. Pero hay un detalle que resulta, aparte de muy sintomático, muy poco riguroso: la manera como las plataformas que cubren oficialmente los postpartidos del Real Madrid han normalizado esta situación y ni la recuerdan a sus espectadores. Es grave porque el relato del partido es desigual y, por lo tanto, debería mencionarse. Además, conlleva un privilegio al club blanco, que escurre el bulto ante situaciones polémicas.
Seguir leyendo...