Frente al nacionalismo y al populismo
Michel Barnier, primer ministro de la República francesa, es la persona que puede mantener, además, un discurso serio, alejado de soluciones populistas frente al reto de la inmigración ilegal. Ha expresado la importancia de detener inmediatamente las regulaciones, limitar rigurosamente la reagrupación familiar, reducir la cogida de estudiantes extranjeros y la ejecución sistemática de la doble pena.