El director del Cesid Emilio Alonso Manglano no dudó en calificar de «chantaje» la llamada que se recibió en el Palacio de la Zarzuela en julio 1994 para pedir dinero a cambio de no publicar unas fotos en las que se veía al Rey Juan Carlos besándose con la vedette Bárbara Rey. Esas imágenes son las que se han publicado recientemente, más de treinta años después, en la revista neerlandesa Privé. Cuando el monarca se lo contó, Manglano no sólo no lo dudó, sino que puso en marcha una operación de Estado para frenar su publicación. ¿Cómo? Organizando un gabinete de crisis que involucraba al jefe de Seguridad de la Jefatura del Estado, Guillermo Quintana-Lacaci, al servicio de Inteligencia y...
Ver Más