Después de sacarse la espinita de
Mónaco goleando al
Young Boys (5-0) en la segunda jornada de la
Champions, el
Barça hizo lo propio con el
Alavés (3-0), justo una semana después de sufrir su primera derrota en
LaLiga ante Osasuna en Pamplona. En poco más de media hora, y gracias a un
Lewandowski estelar, los de
Flick ya habían sentenciado el partido con tres goles del polaco, que encontró en
Raphinha a su gran aliado, pues el brasileño le asistió en dos de los tres goles. Suma 36 años, pero el arranque goleador de
Lewandowski -con 10 goles en 9 jornadas de Liga, 12 contando la Champions en 11 partidos- están a la altura de sus mejores registros en el Bayern. El Barça logró así marcharse al parón de selecciones como líder en solitario, con tres puntos sobre el Real Madrid, el objetivo que se marcó el equipo antes del partido.
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