Un noble jinete de deslumbrante armadura que abandona el castillo para cabalgar con la bandera al viento, blandiendo su espada y su lanza en defensa de los más débiles: esta es sin duda la
visión romántica que tenemos
del caballero medieval. Sin embargo, como sostiene el historiador francés Jean Flori en su libro
Caballeros y caballería en la Edad Media, “estas imágenes son multiformes y
la realidad es mucho más compleja, empezando por el mismo término «caballero». En un principio, se aplica a un personaje de un rango social elevado y solo
más tarde se convierte en un título de nobleza”.
Leer más
]]>