Un fin de era amenaza a orillas del lago Michigan y
Giannis Antetokounmpo, como si se quedara absorto mirando al lago mientras lanza la reflexión, lo reconoce. Ese ayer del anillo de 2021 ya queda muy lejano en
Milwaukee, enterrado por los dramas de las últimas temporadas, sobre todo esos dos adioses seguidos en primera en 2023 y 2024 que el hercúleo griego, roto, se tuvo que resignar a ver lesionado desde el banquillo.
Seguir leyendo...