Charles Baudelaire consideró que la escultura no solamente es «aburrida»; también la descalificaba como «arte burdo» o «indígena» que solamente «puede satisfacer a los aldeanos». Evidentemente, ese juicio del gran poeta de la Modernidad no aguanta el paso del tiempo, salvo si lo consideramos como una provocación ocasional. Otra cuestión diferente es a qué cosas llamamos esculturas cincuenta años después de aquel diagrama del 'campo expandido' propuesto por Rosalind Krauss. Recorrer la exposición del CAAC 'Tablao. Escenario de formas en el arte contemporáneo andaluz' supone, desde el principio, comprobar que, en buena medida, ha cambiado la concepción de lo escultórico, más allá del Postminimalismo y, al mismo tiempo, la concepción de las instalaciones 'site-specific' apenas tiene ya viabilidad. La cita...
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