Carta a mi Señor
Hay veces que, uno cuando decide escribir, no, por no tener a quien escribir, siempre lo hay. Simplemente que, en esta ocasión me embarga una sinrazón de saber que le echo de menos y porque no le he escrito antes, pero dada la tesitura y postura en estos instantes, me veo obligado en trazar estas líneas y pedirle un SOS en toda regla.