Lo de los
Sixers, con ese ambicioso discurso por disputar el trono del Este a los Boston Celtics es, por ahora, pura parafernalia. En la puesta de escena de la temporada ante su desencantada afición, Philly fue una parodia de sí mismo ante los
Milwaukee Bucks dirigido por un ex suyo,
Doc Rivers: sin un
Paul George lesionado, sin un
Joel Embiid aparentemente sano y con la noticia de una investigación de la NBA recién iniciada por esa sospechosa ausencia. El resultado, correctivo sin paliativos de Milwaukee (109-124) con exhibición conjunta de
Giannis Antetokounmpo (25 puntos y 14 rebotes) y
Damian Lillard (30 tantos).
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