El anterior primer ministro de Portugal, país que visitó Pedro Sánchez el miércoles, dimitió tras verse involucrado en un caso de corrupción de un colaborador inmediato. Era inocente; el Costa que aparecía citado en la investigación resultó ser otra persona pero el líder socialista renunció sin vuelta atrás al sufrir un registro domiciliario por considerar que la simple sospecha era «incompatible con la dignidad del cargo». Sánchez no está investigado por ahora. Sí lo están su hermano y su esposa, ésta última por presunto tráfico de influencias hipotéticamente derivado de su estatus relevante en el palacio de la Moncloa. También ha sido imputado su antiguo hombre de confianza en el Gobierno y en el partido, cuyas conversaciones con un empresario...
Ver Más