Tuve
el inmenso placer de estar con mi hijo el miércoles en Montjuïc para presenciar
el gran partido contra el Bayern. ¡A ver si va a resultar que soy talismán! En la grada, nada de palcos. La cuestión es que disfruté. Me sorprendió bastante el equipo, en un
partido muy complicado e interesante para sacar conclusiones en el que todos estuvieron muy pendientes de lo que tenían que hacer en todo momento.
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