El toledano Pedro García-Asenjo Gómez-Largo , que fue alférez en la Fábrica de Armas, ha cumplido cien años el pasado jueves. Nació en 1924 en la localidad de Orgaz, pero de pequeño se trasladó a Toledo con sus padres y su vida ha sido muy intensa. El oído no le funciona del todo, pero en general está bien y aún es capaz de leer el periódico. Es viudo, tiene cuatro hijos, tres de ellos médicos y siete nietos; reside en el casco histórico muy cerca de Zocodover. Por ello, no es extraño verlo pasear por allí. Los datos de su biografía nos los ha proporcionado él mismo. La «mili» la hizo parte en Melilla y en Madrid. Ingresó en la Fábrica de Armas en 1940 y llegó a ser alférez. Es un hombre de iglesia y ha militado muchos años en el movimiento Juventud Obrera de Acción Católica y también ha sido voluntario de Manos Unidas. Está muy agradecido a Dios por su longevidad y dice que no tiene ningún secreto especial. «Como casi de todo y siempre he llevado una vida sana y ordenada . Como tengo tres hijos médicos no me permiten cometer excesos y se preocupan de mí cariñosamente». Actualmente dispone de la compañía de Grey, «una nicaragüense excelente a quien tengo mucho afecto y es muy atenta conmigo». El jueves estuvo acompañado de sus hijos y nietos celebrando tal efeméride.