El
Girona cayó ante
Las Palmas en un partido marcado por las bajas y una polémica decisión arbitral que dejó al equipo de
Míchel sin un gol clave. La acción más discutida del encuentro fue el gol anulado a
Donny van de Beek, una decisión que el técnico no comprende y que definió como “inexplicable”. Aseguró que, tras revisar la jugada numerosas veces, no encontró justificación para la anulación: “En el fútbol no se puede anular un gol así, no entiendo por qué no ha subido al marcador”, denunció.
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