El
Real Madrid completó en el
Clásico ante el FC Barcelona un partido en el que, como venía haciendo habitualmente, apostó por unos cambios de entrada en su once. Así, Bellingham empezó jugando por la derecha en un 4-4-2 con
Vinicius y
Mbappé en la zona ofensiva. De esta manera,
Camavinga quedaba relegado al costado izquierdo y
Valverde era quien hacía las veces de compañero de
Tchouaméni en el doble pivote.
Seguir leyendo...