Si dicen que el aleteo de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo, según un proverbio chino vinculado a la teoría del caos, por qué no un terremoto a las 23:37 horas del miércoles de apenas 1,6 grados con epicentro en Ibi (a más de cuarenta kilómetros de distancia de la capital de la provincia) podría haber sido el origen de la caída once horas después de un trozo de grandes dimensiones de la torre del reloj del Ayuntamiento de Alicante.