Derrick White, un base de 1,93, estampándole un tapón al gigantesco doble MVP
Giannis Antetokounmpo, de 2,11. Payton Pritchard, suplente de los
Boston Celtics, yéndose hasta los 28 puntos y un asombroso 8/11 en triples, casi tantos como el hercúleo griego (30), primera espada de los
Milwaukee Bucks. Dos chocantes contrastes que manifiestan la exuberancia del vigente campeón frente a la previsibilidad y escasez de un campeón de 2021 en declive. Una significativa y sideral diferencia que se vio reflejada más en la segunda parte que en el marcador final, con los Celtics desquiciando a los Bucks por la suficiencia con la que acabaron ganando el duelo por todo lo alto en el Este (119-108).
Seguir leyendo...