Leo Messi, Andrés Iniesta y Xavi Hernández consiguieron en 2010 lo que antes no había hecho otro club y aún nadie ha repetido: formar un podio del
Balón de Oro únicamente con jugadores de su propia cantera. El FC Barcelona sí se sumó al
Milan, que era el único que había acaparado las tres posiciones del cajón aunque no con futbolistas de la casa. El legendario equipo que entrenaba
Arrigo Sacchi hizo historia en 1988 al contar con
Marco van Basten,
Ruud Gullit y
Frank Rijkaard, por este orden, en las tres primeras posiciones del premio aunque bien es cierto que gran parte de aquel reconocimiento vino dado por la conquista de la Eurocopa por parte de la
Holanda dirigida por
Rinus Michels.
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