El primer gol del
Barça en el Clásico llegó cuando
Sánchez Martínez se vio obligado a anular el gol marcado por
Kylian Mbappé en el minuto 30 explotando una vez más la trampa del fuera de juego por parte del equipo de
Hansi Flick. Ni el murciano ni su juez de línea, cuyos nombres fueron anunciados -y silbados- antes del partido como el resto de miembros del cuarteto arbitral y el responsable del videoarbitraje atinaron en primera instancia. Suerte que el gallego
Muñiz Ruiz avisó desde la sala del VAR ante la evidencia del fuera de juego semiautomático. El espectacular marcador de 360 grados del
Santiago Bernabéu emitió la imagen por ordenador que anuló el 1-0 al estar el francés más avanzado que
Iñigo Martínez. Luego, ya con 0-2,
Mbappé volvió a marcar pero esta vez el asistente sí alzó la bandera señalando ‘offside’. El
VAR sólo reconfirmó el undécimo gol invalidado a un rival del
Barça en lo que va de temporada. Un registro asombroso.
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