No es habitual que los futbolistas caigan de pie en las ciudades donde juegan, pero hay casos concretos como el de
Budimir que ejemplifican cómo debe comportarse un jugador al llegar a un nuevo hogar. El atacante de
Osasuna empezó acertadamente en la ciudad, llevando a una anciana al hospital cuando la señora no encontraba la manera de acercarse al lugar.
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