La alarmante pérdida de solidez defensiva de un tiempo a esta parte se ha convertido en el principal quebradero de cabeza de
Carlo Ancelotti en un
Real Madrid que atraviesa dos crisis de gran calado. La primera es puramente futbolística después de que el
Barcelona de
Hansi Flick arrasara el
Santiago Bernabéu el pasado sábado desnudando punto por punto todas las carencias del equipo blanco. La segunda crisis es de carácter reputacional debido al plantón a la gala del Balón de Oro de toda la comitiva del Madrid tras saberse que el gran premio no se lo iban a dar a Vinicius.
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