En la noche de Halloween, fue el
humilde Vic el que metió el miedo en el cuerpo al gigante
Atlético de Madrid. Llegó el temible monstruo para amenazar a este modesto del fútbol catalán pero fueron los locales quienes espantaron en una noche para la historia donde la ilusión, el orgullo de equipo y la alegría reinaron en esta localidad de 45 mil habitantes que nunca olvidará que estuvo muy cerca de su mayor gesta.
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