Un escudo redondo, de color azul y blanco, con ribetes dorados y un triángulo invertido en rojo. Entre tanta sucesión de lápidas de mármol gris, su presencia llama la atención. Al acercarse, estremece su inscripción: «Mauthausen». La segunda leyenda no baja el nivel: «N’oublions jamais» (nunca olvidemos).