Jack Grealish fue, en su día, el fichaje más caro de la historia del fútbol británico. El
Manchester City pagó 100 millones de libras por el jugador que despuntaba en el
Aston Villa. Ahora, ante la inminencia del trasvase de
Florian Wirtz del
Leverkusen al
Liverpool, que bajará a Grealish del honorífico podio de ser el jugador más costoso de la Premier, se evidenció que el final de su etapa en Manchester no parece lejano. La prueba es que
Guardiola no le inscribió en la lista del Mundial de Clubes.
Seguir leyendo...