Quizá suene raro decir que algo tan extraordinario como
un récord del mundo era esperado, pero no menos cierto que esa era la sensación que se vivía antes de la actuación de
Summer McIntosh en los 400 estilos de los 'trials' canadienses para el Mundial de Singapur. Dos siderales récords del mundo en días previos en 400 libre y en 200 estilos y dos no menos exuberantes exhibiciones en los 800 libre y en los 200 mariposa para poner en jaque dos de las marcas más legendarias de la natación mundial apuntaban a una continuación por todo lo alto de la gran sensación del momento en las pruebas selectivas.
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