El siglo XIX español constituye un ejemplo de la autodestrucción de un país. Desde el primer conflicto entre Borbones que facilitó la llegada de los franceses en 1808; la restauración absolutista, con el trienio liberal; las guerras entre borbones por cuestiones dinásticas que provocaron destrucción y empobrecimiento (comúnmente conocidas como guerras carlistas), la regencia de María Cristina de Borbón —espléndidamente analizada por Alejandro Nieto—. También el largo reinado de Isabel II (marcado por una corrupción galopante); el sexenio revolucionario que nació mal (con el asesinato de Prim) y terminó con el golpe de Estado de Pavía de 1874 , que volvió a aupar a los borbones al trono. En medio, las independencias americanas, la depauperación del Estado y el país,...
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