Los Oklahoma City Thunder impartieron una meritoria lección de supervivencia ante la encerrona de los Indiana Pacers de Tyrese Haliburton para arrancar la victoria en Indianápolis (104-111) y empatar las Finales de la NBA (2-2). Lo hicieron con el MVP haciendo cosas de MVP y a su singular manera, paseándose el estoico Shai Gilgeous-Alexander silbando por el alambre con 35 puntos. Imperturbable pese a la dura y cruda defensa de su amigo desde la infancia Andrew Nembhard, la adversidad y la urgencia del asunto, Shai silenció a la bulliciosa muchedumbre de Indianápolis en silencio, manteniendo la calma para asestar un devastador golpe final con hasta 15 de esos 35 puntos en los últimos cuatro minutos y medio.
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