Los Lakers de
Magic Johnson, los Celtics de Larry Bird o los Bulls de
Michael Jordan. Más recientemente, ya en este siglo, los Lakers de Kobe Bryant y Shaquille O’Neal, los Spurs de David Robinson, Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili y los Warriors de los
Splash Brothers Stephen Curry y Klay Thompson. Hubo un tiempo en el que la NBA dominaba una minoría privilegiada. Pero hoy, imposible predecir el campeón, establecer los criterios para definir quiénes son verdaderamente los favoritos, cunde la anarquía y el desgobierno.
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