Impactados por las cifras de muerte, contagio y crisis que dejó la COVID-19 no podemos olvidar, sin embargo, que por fortuna se encuentran lejos de asimilarse a la mayor catástrofe biológica mundial de la historia, la llamada peste negra, que se estima pudo acabar con la vida de hasta 200 millones de personas en Europa y Asia a mediados del siglo XIV