El
Real Madrid no ganó la
Liga, ni la
Copa, ni la
Supercopa de España. Los tres grandes trofeos españoles se los llevó el Barça a pesar de que el fichaje de
Mbappé tenía que ser diferencial y a pesar de los 14 penaltis a favor del equipo de
Ancelotti en 38 jornadas. La clasificación de ‘
la otra Liga’ muestra que, sin la presencia del
VAR, el
Madrid habría sido campeón con 91 puntos, muy por encima del
Barça con 83. La realidad es que, corregidos los errores arbitrales sobre el césped gracias a la tecnología, el equipo de
Flick ganó con 88 puntos mientras que el
Real se quedó en 84. O, lo que es lo mismo, los árbitros de césped le habrían regalado siete puntos a los blancos y le habrían timado cinco a los culés. Y, ante la evidencia de que el
Real era, de largo, el equipo más beneficiado de la
Liga, la campaña de acoso y derribo semanal a los árbitros ha terminado con la decapitación de toda la cúpula del
Comité Técnico de Árbitros. Seguir leyendo...