“Nuestras relaciones con Rusia están ahora en un nivel muy alto. Minsk y Moscú han superado juntos una seria prueba de resistencia. Y han resistido esta prueba. Han resistido porque la unión que hemos construido con Rusia no es solo una hermosa fachada, sino un mecanismo que funciona realmente. A pesar de todos los inconvenientes”, enfatizó el líder belaruso.