El sol de Albert Camus ciega. Es abrasador, en ocasiones insoportable y hasta ambivalente, una experiencia tan física como espiritual. Saca de sus personajes lo peor y más brutal o los restituye de su propia tragedia. Según cuál de sus libros, el verano argelino es más que un escenario. Puede tener la belleza y calidez de las 'Bodas en Tipasa' y el apego al mundo físico, como puede alterar el juicio y obligar actuar sin razón aparente, a la manera de sus desenlaces más brutales, inesperados e inexplicables. Cuando Mersault, el protagonista de 'El extranjero' mata al árabe, la luz está en su punto más fuerte y alto, hasta convertirse en una claridad insoportable, casi un arrebato. «El sol me...
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