Alejandro Davidovich se retiró por fatiga tras batallar mucho y se resignó a decir adiós al Masters 1000 de Toronto ante
Andrey Rublev en cuartos de final (6-7 (3),7-6 (2) y 3-0) en 2 horas y 22 minutos. Dijo basta el malagueño, que venía de hacer final en Washington y sólo tener dos días de descanso entre torneo y torneo. Foki se empezó a quejar con vehemencia al final de un segundo set en el que estuvo cerca de la victoria con 5-4 y 0-30 y expresó gestos de rendición en un tercero en el que el ruso, número 11 del mundo, se puso rápido 3-0 arriba. El 19 del ránking ATP se llevó la mano al muslo y el gemelo en algún momento, pero no llegó a llamar al fisioterapeuta.
Seguir leyendo...