Ben Shelton, 22 años y número 7 mundial, es pura osadía y alegría. El estadounidense, poderoso sacador como buen americano e incisivo tiralíneas, derrocha energía en cada golpe y pasión con sus rugidos cuando domina pero también cuando toca sufrir, sintiendo cada golpe como si disfrutara sufriendo. El todavía niño que se despertará como
número 6 del mundo es de los que hace del tenis un goloso show, un refrescante e indispensable miembro de la nueva generación por su estilo juvenil y desenfadado, siempre risueño, con gusto por jugar sin mangas, rizos rebeldes y todavía más acné que barba.
Seguir leyendo...