Los torneos
Masters y WTA 1000 de dos semanas, coincidiendo en fechas los hombres y las mujeres, han recibido un duro correctivo un verano más. Mayores inversiones para adecuar las instalaciones y dar cobijo con más mimo a los protagonistas, pero éstos dosifican sus fuerzas pensando en lo que quedó atrás, Roland Garros y Wimbledon, y lo que llega a continuación, el US Open, el último Grand Slam de la temporada.
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