Después de mucha expectación el Betis se muda oficialmente este viernes a la Cartuja , estadio que será su sede mientras duren las obras en el Benito Villamarín. El equipo continuará con normalidad fuera del barrio, pero Heliópolis va a notar mucho la ausencia del Betis. Bares, tiendas y vecinos se hacen a la idea de lo que será la vida sin los béticos durante los dos próximos años, si es que se cumple con los plazos establecidos. «El barrio vive del Betis y de los estudiantes», declara a este periódico Curro Ruiz , trabajador del bar Avelino al que cataloga con orgullo como «la casa del bético» . Explica Ruiz que los días de partido son cientos los aficionados...
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