Qué significa que solo te rellenen la mitad del vaso de café en un país árabe
A todos nos ha pasado: ese momento incómodo en el que te invitan a tomar café y no sabes muy bien cuándo es el momento adecuado para irte. La reunión para tomar un café suele ser un punto intermedio, ni tan breve como una charla improvisada en la calle o en la oficina, ni tan larga como una comida o una cena. Quedar para tomar café es una forma de decir “quiero compartir un rato contigo”, pero sin que se alargue demasiado. Sin embargo, a veces el límite no está claro, y uno se pregunta: ¿cuánto tiempo debe durar realmente esta quedada?
Pues bien, los árabes encontraron una solución. En su cultura, la cantidad de café que te sirven en la taza o en el vaso indica el tiempo que puedes quedarte. Un gesto simple, pero cargado de significado, que elimina cualquier duda sobre cuándo levantarse y poner fin al encuentro.
Un gesto cotidiano con un significado desconocido para el resto
En los Emiratos Árabes Unidos y otros países del Golfo, el café —conocido como gahwa— es mucho más que una bebida: es un símbolo de hospitalidad, respeto y comunicación. Servirlo es todo un ritual, y cada detalle tiene un mensaje oculto.
Lo más curioso es que la cantidad que se sirve en la taza marca la diferencia entre una visita breve y una estancia prolongada:
- Si la taza está llena, significa que tu día también lo está, es decir, que el anfitrión tiene cosas que hacer. En ese caso, debes tomar el café y despedirte: el mensaje es una forma educada de decir “ha sido un placer, pero ahora tengo que continuar con mis tareas”.
- Si la taza está por la mitad, el significado cambia completamente. Es una invitación a quedarte todo el tiempo que quieras. El anfitrión te está diciendo que tiene tiempo libre y que disfrutes de la conversación; además, irá rellenando la taza tantas veces como desees.
Aunque pueda parecer contradictorio, en la cultura árabe una taza llena significa menos tiempo, y una taza medio llena, más compañía. Una forma elegante de marcar los tiempos sin necesidad de palabras.
Para los turistas occidentales, acostumbrados a recibir tazas rebosantes de café como muestra de generosidad, esta costumbre desubica un poco. Sin embargo, entre los emiratíes es una forma de comunicación no verbal muy clara que ya tienen muy interiorizada.
¿Qué es el café qahwa y cómo se prepara?
El qahwa —también conocido como kahwa o simplemente café árabe— es una bebida profundamente arraigada en la cultura del Medio Oriente, símbolo de hospitalidad, respeto y tradición. Mucho antes de que el café se popularizara en Europa, los pueblos árabes ya lo preparaban siguiendo un ritual que ha sobrevivido siglos.
A diferencia del café occidental, el qahwa se elabora con granos tostados muy claros, molidos de forma gruesa y hervidos lentamente durante unos 20 minutos en una cafetera tradicional llamada dallah, de cuerpo redondeado y boquilla larga. El resultado es un café ligero, especiado y aromático, muy distinto al espresso o al filtro que conocemos.
Entre los ingredientes más comunes están el cardamomo, el clavo, el azafrán y el agua de rosas, que aportan un sabor intenso y fragante. Tras la preparación, se sirve en pequeñas tazas sin asa llamadas fenjals, acompañadas casi siempre de dátiles o frutas secas, símbolo de bienvenida y dulzura.