Cuando el
Levante perdió la final del playoff de ascenso a
Primera División en 2023, para
Vicente Iborra el dolor fue el doble. Sabía que, por los límites del fairplay, el club de su vida no podría mantenerle un año más en plantilla. Entonces, decidió aceptar la oferta del
Olympiacos. Lo dirigía
Diego Martínez, con quien guardaba una buena relación de su etapa en el
Sevilla. Y en los despachos,
Antonio Cordón, actual director deportivo de los nervionenses, mostró interés por él desde el primer momento. Estuvo un año en
Grecia, suficiente como para pasar a la historia del club griego. Fue partícipe del primer título europeo del
Olympiacos.
Seguir leyendo...