Diez mil voces, 39 propuestas: U. de Chile y PUC presentan hoja de ruta ciudadana a candidaturas presidenciales
Rectores de la Universidad de Chile y de la Pontificia Universidad Católica de Chile se reunieron con los equipos programáticos de las candidaturas presidenciales para presentar el documento “¿Qué podemos lograr juntos?”, elaborado por la plataforma Tenemos que Hablar de Chile.
El texto reúne 39 propuestas ciudadanas construidas tras un año de trabajo participativo en el que cerca de diez mil personas de todo el país respondieron a la pregunta: ¿qué podemos lograr juntos para tener un mejor país?
El encuentro fue presidido por la Rectora Rosa Devés, y la prorrectora de la Pontificia Universidad Católica, Marianne Krause, y contó con la presencia de académicos de ambas casas de estudios; parte del equipo de Tenemos que Hablar de Chile, y los coordinadores programáticos de las candidaturas presidenciales.
El proceso, que incluyó dos consultas digitales, talleres temáticos y el Encuentro por Chile realizado en Estación Mapocho, dio origen a un diagnóstico marcado por cinco emociones predominantes en la ciudadanía: desesperanza, miedo, incertidumbre, orfandad y potencial.
Subdirectora de la plataforma Tenemos que Hablar de Chile, Valentina Rosas. Foto: Felipe Poga.
Posterior a la presentación, Rosa Devés valoró el encuentro como una instancia esperanzadora, en la que se vincularon los resultados del proceso participativo con las candidaturas presidenciales.
“Fue realmente una reunión esperanzadora. Escuchar a los distintos coordinadores comentar estos resultados y también vincularlos con sus propios programas me llenó de esperanza, porque son voces muy constructivas y complementarias. Ojalá esto se pueda proyectar al país en el sentido de ese ánimo de contribuir y de entender que cada uno tiene algo que aportar”, declaró.
En tanto, la subdirectora de Tenemos que Hablar de Chile, Valentina Rosas, destacó la coincidencia entre las propuestas ciudadanas y los contenidos de las candidaturas. “Creemos que hay mucha sintonía tanto en el levantamiento de información ciudadana que hemos hecho nosotros como en el trabajo que están desarrollando los comandos”, comentó.
Desde los equipos presidenciales, los coordinadores también valoraron la instancia de diálogo. Ricardo Fábregas, del programa de Harold Mayne-Nicholls, calificó la actividad como “una oportunidad extraordinaria de recoger lo que está pensando la gente y verificar cómo están nuestras propuestas en función de eso”.
Mesa de conversación Tenemos que Hablar de Chile, presidida por la rectora Rosa Devés. Foto: Felipe Poga.
Para Camila Miranda, jefa programática de Jeannette Jara, esta “es una experiencia de encuentro y reflexión ciudadana, que pone los puntos sobre la mesa y nos ayuda a pensar cómo las ideas comunes se pueden trabajar en conjunto por el bien del país”.
En tanto, la coordinadora programática de Evelyn Matthei, Magdalena Vergara, destacó que el trabajo del proyecto “ayuda mucho a pensar cómo nosotros recuperamos esa esperanza, esa desconfianza y esa falta de certeza que hoy manifiesta la ciudadanía. Escuchar a los otros candidatos y a la rectora en torno a cómo trabajamos juntos para sacar al país adelante es un esfuerzo muy valioso”.
Desde el equipo de José Antonio Kast, la directora ejecutiva de Ideas Republicanas, Carmen Soza, sostuvo que: “Hay mucha sintonía en las propuestas y en los dolores. Coinciden con lo que nosotros vemos en la campaña y con los problemas de los que hay que hacerse cargo: seguridad, educación, empleo y el servicio que presta el Estado a las personas”.
La iniciativa combinó herramientas digitales y encuentros presenciales: una consulta abierta en línea con más de ocho mil participantes, el Encuentro por Chile que reunió a 700 personas en Estación Mapocho, y una segunda consulta digital que permitió validar y priorizar las propuestas finales.
Texto con las 39 propuestas del programa Tenemos que Hablar de Chile. Foto: Felipe Poga.
“Este documento no es solo un ejercicio metodológico, es un intento concreto por reducir las brechas entre quienes toman decisiones y quienes viven sus consecuencias”, indicó el informe.
Cabe recalcar que, el estudio identificó cinco grandes emociones que atraviesan la conversación pública en Chile. La desesperanza se asocia a la experiencia cotidiana de que lo esencial, como la salud y la educación, no mejora, lo que erosiona la confianza en el futuro.
El miedo surge no solo por el aumento de hechos delictivos, sino por la sensación de pérdida de control sobre la vida cotidiana y los espacios públicos. La incertidumbre está ligada a la inestabilidad económica y laboral, mientras que la orfandad refleja la percepción de falta de liderazgo y de respuestas del Estado.
Para sus autores, estas 39 ideas no constituyen un programa de gobierno, sino “un mapa de lo posible”, una guía de anhelos ciudadanos que busca orientar el debate político en un momento decisivo para el país.