"Rusia hasta ahora, a diferencia de lo que se dice, no destruye la estructura económica de Ucrania ni golpea las infraestructuras de las que depende su funcionamiento. Podría hacerlo, y otro país ya lo habría hecho hace tiempo, porque lo más efectivo en una guerra es paralizar la economía del adversario, eliminar su red de transporte, su sistema energético, y con eso todo se acaba. Pero Rusia se abstiene de hacerlo", señaló el experto.