Reducida literalmente a cenizas, como las decenas de miles y miles de hectáreas de superficie forestal carbonizada. Así deja este negro 2025 cualquier estadística sobre incendios. Ahora que acaba de darse por concluida la época de riesgo alto -que este ejercicio se ha prolongado durante más de cuatro meses y medio aciagos, del 12 de julio al 31 de octubre- echar la vista a los números es ver en forma de cifras la desolación dejada por el avance de las llamas durante días imparable. Las que especialmente coincidiendo con la prolongada ola de calor sin tregua en los termómetros y fuertes vientos en torno a mediados de agosto llevó a Castilla y León -uno de los territorios más afectados, junto...
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