Corría el año 2017 cuando un fotógrafo profesional captó y publicó una imagen de
Anok Yai, por entonces una joven egipcia desconocida que, desde los dos años, se había instalado en
Manchester junto a sus padres. El revuelo que causó aquella fotografía fue tan grande que las agencias de modelos se apresuraron a contactar con ella para ficharla.
Seguir leyendo...