La concesión del Premio Planeta 2025 a Juan del Val ha estado rodeada de controversia desde que se anunció hace tres semanas. Este miércoles 5 de noviembre la novela galardonada, ' Vera, una historia de amor' llegó a las librerías, y las primeras críticas han sido demoledoras. Para avivar más la llama de la polémica, el contertulio de 'El Hormiguero ' se sentó el jueves 6 con Pablo Motos cambiando así su rol de colaborador al de invitado. El escritor le había prometido al Motos una «entrevista salvaje». Y lo cumplió. El presentador destacó «la acogida fabulosa» que ha tenido la novela. «La gente creo que tenía ganas, se ha generado muchísima expectación. Aparte, ya tengo un suelo de lectores importante. Y además, todo lo que se ha hablado, todo el ruido que ha habido, al final creo que ha beneficiado», apuntó el marido de Nuria Roc a. «¿Vamos a hablar de todo?», quiso saber el de Requena. El autor le prometió hablar de lo que él quisiera, dejando claro que estaba enormemente feliz por lo que ha sucedido». «Ganar este premio es algo importantísimo, que me ha hecho muy feliz a mí ,y ha hecho muy feliz a mucha gente que quiero y eso es muy importante para mí. Entonces, todo lo demás es absolutamente secundario». Del Val compartió lo que sintió cuando ganó el premio, se sinceró sobre su infancia en el seno de una familia humilde, de su juventud sin futuro y de lo que le enseñó la terapia antes de contestar, sin pelos en la lengua, a las críticas. «La gente que me conoce se alegra de verdad, y eso a mí me da pistas de que algunas cosas sí las hago bien», apostilló. En cuanto a las críticas, en su opinión eran muy previsibles por diferentes motivos. «Uno, las que me llevo yo por mí mismo, porque efectivamente puede molestar mi éxito, o porque soy crítico con el poder. Puede que mis formas sean vehementes, puede ser que transmita cierta virulencia a la hora de dar opiniones. Me llevo también las de trabajar en ‘El Hormiguero’ es decir, me llevo también un poquito las tuyas. Y las que corresponden a una guerra de grupos editoriales», expuso el autor. Sea como fuere, insistió en que «mi alegría es muy difícil quitármela, removerme es algo complicado porque, yo de donde vengo, esto es un milagro». Aunque admitió que hubo un momento en el que se sintió triste al hablar con amigos y ver que les estaban afectando los comentarios hacia él. «Entonces, yo en ese momento entiendo que soy responsable de lo que hago y de lo que digo. Y lo asumo.¿Cómo no voy a asumir críticas que tengan que ver con una novela que publico y que a la gente no le gusta? No hay ninguna novela que le guste a todo el mundo. Hasta ahí, no hay ningún problema ¿Puedo asumir las críticas de cuando yo estoy aquí? A veces estoy más acertado o menos acertado ¿Puedes estar de acuerdo conmigo o no estar de acuerdo conmigo? Yo lo asumo y esos golpes son para mí. Me considero una persona que soy bastante dura. Pero ver a la gente de tu entorno a la que quieres, realmente jodida, eso me dejó fatal». «También es verdad que me duró poco», apostilló. «Pero luego hiciste una cosa bastante rara, que es leer todo lo que han dicho de ti», acotó Motos. «No puedo huir de mí mismo. Yo he padecido tantas veces que se dijese que he dicho cosas que no he dicho… O convertirme en alguien que por supuesto no soy. Cuando me pongo a leer todo, veo lo enormemente previsible, cuando todavía nadie la había podido leer. Vi frustración de los demás que de repente te la tiran a ti. Tú evidentemente no has hecho nada. Y entonces, ¿qué ocurre? Y esto sí me parece que tendríamos que hacer todos una reflexión. Cualquier tipo que diga alguna cosa metiéndose conmigo, en ese momento de todo el tsunami, genera sus titulares y genera su tráfico un tráfico de odio que yo creo que es ficción. Pero eso en las redes sociales alimentan a los medios». Otra de las acusaciones más recurrentes, como le recordó el presentador, es que le han dado el premio por trabajar en televisión. Motos constató que no es así, Juan del Val no pertenece a Atresmedia , sino a su productora, 7yacció n. «Tú aquí mandas muy poquito», lo vaciló. «Exacto. Para que se entere la gente que habla sin saber, habitualmente los presentadores importantes tienen contratos de cadena, que significa que perteneces a un grupo del que no te puedes ir, ni te pueden echar. Yo mañana me puedo ir perfectamente a Telecinco , cosa que no sucederá. Me puedo ir perfectamente a Televisión Española , que ya te digo yo que tampoco. Estoy aquí feliz de la vida. Pero desde luego no van a darme un premio por tener un contrato que no tengo. Esto es absurdo».