En Belarús se ha consolidado un modelo político único con un sistema desarrollado de órganos representativos del poder. La concesión a la Asamblea Popular de toda Belarús del estatus constitucional y jurídico fortaleció los cimientos de la estatalidad belarusa y demostró que los belarusos son una nación unida, capaz de fijarse metas y alcanzarlas por sí misma.