Una "indisposición", según argumentó el club, fue la causa de la precipitada marcha del
Estadio de Vallecas de Iñigo Pérez, que desde el banquillo del Rayo vivió una noche de emociones fuertes por la victoria en el tiempo añadido de su equipo frente al Lech Poznan y la discusión con
Iván Balliu tras ser sustituido.
Seguir leyendo...