Feijóo y Abascal negocian el relevo de Mazón: el PP se aferra a evitar elecciones en Valencia
- Abascal y Feijóo reactivan el diálogo político
- Los nombres sobre la mesa: Juanfran Pérez Llorca y María José Catalá
- Estabilidad o elecciones: el dilema de Vox
- El PP busca una transición sin sobresaltos
- El horizonte político hasta 2027
La salida de Carlos Mazón de la presidencia autonómica ha puesto en marcha un complejo proceso de reajuste interno y negociación entre el Partido Popular y Vox. La gran incógnita que se cierne sobre el escenario político valenciano es si este será el inicio de un ciclo duradero o simplemente una pasarela hacia unas elecciones anticipadas.
Aunque el panorama presenta incertidumbres, en los cálculos de Génova y de la dirección nacional del PP se impone una hipótesis principal: mantener el statu quo actual. Es decir, evitar una convocatoria electoral inmediata y promover una nueva investidura con el apoyo imprescindible de los diputados de Vox en Les Corts. Eso sí, este respaldo no será gratuito.
Abascal y Feijóo reactivan el diálogo político
Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo mantuvieron una conversación telefónica clave para reactivar las negociaciones tras la dimisión de Mazón. En ella, el líder de Vox trasladó al presidente del PP que su formación tomará la decisión que aporte mayor “estabilidad” a la comunidad, alejándose de “tacticismos” y cálculos electorales.
Feijóo, por su parte, respondió que asumirá las mismas condiciones que Mazón pactó hace apenas cinco meses para sacar adelante los Presupuestos valencianos de 2025. Aquel acuerdo incluía cesiones en materia ecológica y de inmigración, puntos que ahora se consideran flexibles y abiertos a interpretación, lo que facilitaría una nueva negociación sin partir de cero.
Desde Vox insisten en que Abascal no exigió ningún nombre concreto para sustituir a Mazón. Su postura fue clara: la responsabilidad de proponer candidato recae en Feijóo. En este sentido, el líder popular dispone de doce días para designar un sucesor entre los diputados del PP valenciano.
Los nombres sobre la mesa: Juanfran Pérez Llorca y María José Catalá
En el tablero político destacan dos perfiles: Juanfran Pérez Llorca, considerado el favorito por la estructura del PP en la Comunidad Valenciana, y María José Catalá, alcaldesa de Valencia y figura de peso dentro del partido. En Génova, sin embargo, se inclinan más por Catalá, a quien ven como la mejor opción para mantener la Generalitat a largo plazo y consolidar la imagen de renovación.
Los dirigentes provinciales del PP valenciano, en cambio, no respaldan su candidatura, lo que podría abrir un nuevo frente interno. Desde Vox observan estas tensiones con distancia, asegurando que no caerán “ni en el tacticismo del PSOE ni en la torpeza del PP”. Así lo expresó la portavoz en el Congreso, Pepa Millán, al criticar la falta de reflejos del Partido Popular ante la situación política actual.
Estabilidad o elecciones: el dilema de Vox
Con la dimisión de Mazón y la negativa a convocar elecciones inmediatas, Vox se encuentra en una posición de poder decisivo. Su apoyo determinará si la Comunidad Valenciana se mantiene en la senda de la estabilidad o entra en una etapa de incertidumbre electoral.
Fuentes del PP confían en que impere el “sentido común”. Temen que un adelanto a las urnas genere un castigo ciudadano generalizado: “Si hay elecciones, los electores nos matan a todos”, admiten. Los populares recuerdan que los Presupuestos ya están aprobados y que una repetición electoral no alteraría la correlación de fuerzas actual.
El secretario general del PP, Miguel Tellado, también ha apelado a la responsabilidad de Vox, destacando su “altura de miras” en la comunidad y advirtiendo de que “nadie entendería” que se bloquease la gobernabilidad. Durante un almuerzo en el Club Siglo XXI, Tellado insistió en que lo prioritario es no detener la reconstrucción del territorio tras las riadas del año pasado y evitar abrir “un tiempo electoral” por mero interés partidista.
El PP busca una transición sin sobresaltos
Desde la dirección nacional del PP confirman que las conversaciones con Vox comenzarán de inmediato con el objetivo de alcanzar un acuerdo de investidura coherente con los compromisos ya asumidos. “No se trata de un nuevo pacto, sino de continuar lo firmado en mayo”, explican fuentes populares. Aun así, admiten que habrá espacio para introducir las “condiciones” adicionales que Abascal puso sobre la mesa.
La interlocución entre ambos líderes fue “cordial y en buen tono”, aseguran en Génova, donde recalcan que la última palabra sobre el relevo la tendrá Feijóo, no el PP autonómico. Esta decisión centralizada pretende evitar fricciones territoriales y garantizar un perfil de consenso que facilite la continuidad del gobierno.
El horizonte político hasta 2027
En Génova cunde el temor a que Vox precipite un adelanto electoral, aunque la mayoría de los estrategas populares creen que no le conviene. “¿Cómo explicaría Vox a sus votantes que ha facilitado un gobierno de la izquierda?”, se preguntan.
Por eso, el equipo de Feijóo mira al futuro con cauto optimismo. Ven en la salida de Mazón una oportunidad para reimpulsar la marca del PP en la Comunidad Valenciana y preparar el terreno para las elecciones autonómicas de 2027. “Es el primer día que no nos preguntan cuándo va a dimitir”, bromean desde la cúpula nacional.
El desafío inmediato, sin embargo, es mantener la estabilidad institucional sin romper con Vox ni provocar un desgaste electoral. Si lo consiguen, la nueva etapa valenciana podría consolidar una alianza pragmática que permita al PP recuperar liderazgo y credibilidad en uno de los territorios clave del mapa político español.