John Lennon trepó por una escalera y allí pudo ver un escueto 'yes' que, según cuenta la leyenda, funcionó como revelación y flechazo, acaso sacándole de años de melódica depresión. La autora de aquella instalación no era otra que Yoko Ono que es, desde hace décadas, blanco de ataques furibundos, como si fuera la mala de todas las películas. El 'haterismo' analfabeto de ciertos 'youtubers' ha contribuido a viralizar las descalificaciones y eso hace, por simples razones de pedagogía, que esta exposición que organiza el MUSAC deba considerare como oportunísima. Tampoco es un asunto menor que, en un momento de circulación aceleradísima de información, cuando el plagio es descarado o normativo, casi nadie tenga la mínima lucidez para reparar en...
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